Proyecto Biosfera
 
     
 

la pieza / the piece

En el interior de la biosfera se alberga un pequeño ecosistema integrado por plantas
de ambos lados fronterizos y una comunidad de cangrejos ermitaños; siendo estos un híbrido entre vegetal y animal, los cangrejos se obtuvieron en EU y las plantas en México generándose así una lectura metafórica en la condición de la identidad fronteriza.

Así, son integrados para dar pie a una reflexión entorno a la construcción de una identidad sublimada por un orden social / el “pocho” que se siente “gringo”, el “gringo” que se siente “latino”, las alteraciones estéticas al cuerpo, el uso de tintes, bronceados y otros modos de transformación estética a la que es sometido el cuerpo para cubrir el reflejo deseado.)


Estos híbridos son documentados durante el periodo que duró el proyecto con la finalidad de volver al material registrado en un documento visual integrado por la información de contenido vertida en la relación con las ONGs de ayuda al migrante, conjuntandose con grupos sociales específicos que transitan diariamente por la zona fronteriza haciendo así una emulación del espacio social-biológico en el que se plantan; transmitiéndose al aire en una segunda fase en un canal de Juárez que también es trasmitido en el paso Texas.



 

La biosfera, en este caso una simbología del territorio en un espacio divisorio, como una proyección de dicho espacio, una metáfora sobre la modernidad y la evolución en el espacio del hombre – dentro de sus relaciones cotidianas con el espacio – dicha situación critica que ocurre también en el reino animal ( el cangrejo samurai, que en las costas de Japón los pescadores no lo comercian ni lo consumen por su apariencia simbólica del caparazón con el rostro humano realizando así un proceso de selección inducido en la naturaleza ) ha quedado alterada por la capacidad de crear vías alternas como lo son las de nuevas tecnologías y que de inmediato se integran a una sociedad para participar activamente ya en su metamorfosis hacia la cultura. Así los medios de comunicación proyectan el espacio a distancias que sobrepasan el alcance fáctico donde el mismo concepto de concreto fáctico – o donde descansan estos dos que siguen en la condición de contingencia queda un tanto relegada a “comunicación” – nuevo concepto de estar virtualmente con alguien.
Así estas extensiones del cuerpo que ha crecido al hombre rápidamente se leen mas que como artefactos producidos como algo que ya es crecido – entonces – existe esta “situación critica” el hombre siempre ha tenido su imaginación y su inventiva para poder salir – purgarse- de la realidad. El arte como la literatura ha sido suplantado por otro tipo de expresión – la de la imagen.

Este mismo factor de extensión para evadir a la realidad logra también una indiferencia que trae a pequeños grupos dependiendo de su espacio , Las clases bajas son imposibilitadas de estos accesos a la indiferencia – ellos son la pura realidad –

Aquí la detonante del proyecto a manera de programa en TV local promueve un espacio de debate que experimenta sobre el plano de la especulación; la experiencia de la identidad como un factor de interacción biológica, donde una frontera no es demarcada por la línea de diferencia si no, en un nivel natural , se traspasa por la necesidad de coexistencia.

El cangrejo se vuelve el catalizador en dicha reflexión de convivencia ficticia, . Desarrollada en un campo de acción particular, documentando dicha relación interna
El material se conjuntará con una serie de entrevistas que se les hará a gente tanto de Juárez y el paso Texas acerca de la identidad fronteriza, su significado y la cuestión de la convivencia.
La intención es la de generar un debate social entre los dos sectores que habitan ambos lados de la frontera invitándoles a visitar el espacio, cuestionar su condición y generar el intercambio.