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antecedentes / background
Parte del trabajo desarrollado en los primeros años de colaboración artística entre diferentes plataformas han abierto en nuestro proceso campos de acción que posibilitan diálogos entre la ciencia y el arte como reflejo de una realidad evidente, como una suplantación de si misma, entendiendo los procesos sintéticos sobre los cuales se reafirman uno y otro. Un interés particular en contextos similares al de México, donde las actividades artísticas se relacionan con complejas redes de colaboración, producción y hasta financiamiento rigen el como y donde realizarlos.
Durante nuestro proceso artístico, A finales del 2002, mientras un interés en el espacio público generaba posibles redes de intercambio entre conocimiento y forma, una propuesta se comienza a desarrollar entre notas e ideas;
En la realización del proyecto “jardín” (México 2004) , donde la intención de crear un híbrido entre una mascota virtual (tammagochies) y una planta contempla una dinámica similar a las granjas de cultivo; un joven migrante del campo es integrado fungiendo como granjero, labor desarrollada naturalmente pero poco posible de retomar en una ciudad.
La escultura híbrida mitad mascota virtual mitad planta se vierte como un ser-objeto, natural-sintético que nos obliga a programar actividades alrededor de este. / alimentarlo, regarlo, y hasta jugar con el de manera virtual / como si se tratara de una actividad de laboratorio, una serie de datos son retomados de la interacción entre el “granjero” y el “ jardín” ahora, nuestro laboratorio vertido en la galería donde se realiza el experimento, por así llamarlo, de proyecto artístico. Y el granjero, individuo social especifico que sin ningún interés en la ciencia contribuye en su emulación.
Aquí nos es relevante la relación entre este espacio objeto y su definición de identidad hacia con el receptor pero sobre todo como relacionar la ciencia con el arte (aun en su nivel mas ínfimo como la clase de biología donde cultivamos frijolitos).
El interés por combinar materia orgánica en propuestas artísticas comenzó aquí, dejando por un momento de lado el laboratorio. Este laboratorio que se enclaustra entre materiales químicos, utensilios y equipo es ahora vertido por nosotros sobre las posibilidades de relación entre el público y la obra, aquí nuestro laboratorio es la realidad misma.
En un primer ejercicio, esta relación que se comienza a formar en algunas piezas como el caso de “naturalezas muertas” (2005-2006), donde se intercambia como una reflexión que posibilite la idea del arte como vida misma, la naturaleza muerta es ahora una posibilidad para explorar la materia orgánica como medio o lenguaje.
Durante meses, un proceso de selección de cultivos de bacterias, retomadas en lugares públicos y seleccionados por sus características físicas como su coloración, es ahora el pretexto. Una serie de imágenes del proceso de muerte de un árbol adulto funge como una de las primeras pinturas con bacterias, la materia donde se realiza este cultivo, previa selección, consta de productos caseros, glucosa en altas cantidades, siguiendo conocimientos generales de cultivo e involucrando las técnicas de pintura al fresco, siendo ahora el fresco las bacterias y el lienzo un porta objetos, la figura nuestra emulación. Un video de laboratorio desde un microscopio registra el proceso de vida y muerte de las bacterias, que en su momento se presentan con texturas y colores apreciables a simple vista, dejando en el laboratorio el espectro de material orgánico y dejándolo sólo como objeto de contemplación
Definir territorios nos obliga a definir espacios, horizontes concretos desde donde reconocer eso de lo otro. Lo otro es siempre visto como diferente, pues nos obliga a partir de algo reconocible como nosotros mismos / en este caso conocimiento…
Así en 2006 la construcción de una isla artificial en medio de la frontera México-Guatemala con servicio de Internet (“Guatemex”) desde donde los migrantes en transito entablan contacto con el mundo por medio de una sala de Chat nos posibilita una relación entre una propuesta de arte publico y un proyecto de arte electrónico, donde la relación de la tecnología con su función posibilita un campo de acción desde donde abordar el tema.
Es en este punto en el que ahora retomamos la condición que brinda la frontera como espacio neutral donde reactivar un tema que en su definición podemos relacionar con la ciencia o el arte.
Brincando entre lo público, lo social, lo científico, no nos toca a nosotros determinar los alcances de estas posturas, más que ello el proceso de inserción en el que nos plantamos como artistas nos brinda herramientas que buscan diálogos entre diferentes actores. Aquí nuestro laboratorio es llevado a términos de realidad como ficción, donde se traspasan los límites entre ellos, generando un acercamiento lúdico entre la ciencia, el arte y la vida misma.; un arte sin laboratorio
Proyecto
>>>>>Esto si seria una clase tanto de biología como de antropología para tener una habitabilidad , Pero, en definitiva, no podemos desvincular a la biología como una materia si no tiene el enlace humano.
El enlace así - es la identificación- se debe comenzar por el estudio de las fuerzas en el espacio- que aprendan a ser alterados, sin identificación – es lo que sufre el ser al haber sido alterado, así alterar es ayudar a identificarse como seres que padecemos no solo en el sentido de sufrir sino simple y llanamente de poder ser.
Abrir es alterar y hacer a nuestra percepción lo que es en la primera instancia - receptividad-
Notas y reflexiones sobre proyecto > noviembre de 2004
“No pueden subsistir por si mismos. Necesitan el cobijo que les ofrecen otras especies de su entorno. Los cangrejos ermitaños no tienen concha que les proteja de los depredadores. Por ese motivo utilizan conchas de moluscos para convertirla en su casa. Cuando sufren algún percance, la concha se rompe o ya no es segura, o simplemente porque se les ha quedado pequeña, salen del refugio y buscan una nueva casa." Los he visto pocas veces, cuando he ido a la playa, y realmente nunca me detuve a filosofar sobre la pobre condición del cangrejo ermitaño: simplemente era divertido ver un "caracol" corriendo más rápido de lo normal... hasta entender que no era propiamente un caracol, sino un escuálido cangrejo en plena acción vandálica.
No es fácil la vida del cangrejo ermitaño: necesita un caparazón fuerte y seguro, para proteger su invertebrado abdomen, pero la naturaleza no le dio ese "dote", como a otros de su especie, así que se pasa la vida esperando a que alguna conchita vieja de caracol esté disponible, para apropiarse de ella, contando con la suerte de que el nuevo hogar se ajuste bien a su tamaño. Pero aún con su coraza encima, protegido del mar y los depredadores, esa concha no es suya...siempre será una "casa prestada". Caso similar es el de los migrantes y refugiados que se ven obligados a dejar sus lugares de origen y sus hogares por factores externos como la inestabilidad económica, la falta de oportunidades, la búsqueda de una mejor calidad de vida y en casos extremos por condiciones otras como perder su patrimonio y sus hogares por causa de las guerras y otros tipos de violencia que vivían en sus países; así deambulan por el mundo buscando "conchas" ajenas para restablecer aunque sea de manera temporal, sus hogares.
Los psicólogos se han ocupado de esta población, definiendo así el perfil emocional de los "cangrejos-ermitaños-humanos" (léase refugiados, o exiliados). "Cuando los mecanismos de adaptación o confrontación fallan, la persona que sufre esta situación desarrolla un cuadro caracterizado por los siguientes síntomas: vulnerable, inestable, irritable, inseguro y confuso. En consecuencia, se encuentra sensiblemente débil para afrontar las situaciones nuevas de adaptación e integración en el país de refugio. Puede existir desde una ruptura con la realidad, hasta el suicidio. Esta crisis circunstancial se manifiesta en que las personas, colectivos y familias afectadas por las más diversas formas de violencia, ven rotas todas sus fuentes de apoyo (redes naturales), sus proyectos de vida se frustran y sufren la desintegración de sus estructuras socio-afectivas a través de la desaparición, muerte o tortura de alguno de los miembros de la familia, compañeros de estudio, trabajo etc. Las implicaciones de los exiliados, en lugares donde la realidad es distinta, traen consigo problemas de reorganización de la vida individual y familiar; la llegada a un país desconocido, que pasa por una etapa de posicionamiento en el país, una cierta acomodación y supervivencia en muchos casos. Esta etapa genera una problemática muy fuerte; en su mayor parte en las familias se manifiesta con la desintegración familiar; paralelamente, los niños crecen en un ambiente extraño, que puede incidir en un problema de identidad. Con respecto a este último, se agrava más por factores de desarraigo, desempleo, y racismo por parte de la sociedad de acogida.
La experiencia del refugiado constituye una grave pérdida del control, en la vida misma, unida a la vivencia desbordante del miedo, terror y sufrimiento del tener que huir ante la amenaza de la existencia como persona, familia y grupo. Adicionalmente, puede tener control de su destino y reunirse con todo su grupo de apoyo, pero experimenta una pérdida del control de la experiencia pasada, y al haber obtenido un mínimo de seguridad, se ve desbordado ante su capacidad para reorganizar y estructurar su vida como persona, familia o grupo. Este fracaso se le puede denominar "síndrome de pasividad" caracterizado por actitud de víctima y demandante, llena de trastornos psicosomáticos.
Otro rasgo en común es la falta de trabajo o encontrar una actividad productiva; buscar una concha para vivir resulta más fácil para estos animalitos, que para la "evolucionada" especie humana Así, mientras los cangrejos-ermitaños-humanos navegamos entre una insoportable parafernalia legal que nos ofrezca el derecho a tener un refugio, nuestro crustáceo amigo puede darse por "bien servido": la madre naturaleza sí es sabia y nunca le faltarán conchitas
. *Notas y reflexiones sobre proyecto
adital / Carmensa Jiménez Osorio.
miembro del colectivo de trabajo COLRESAL de el Salvador
Fuente: Palenque Rhone Alpes. Colectivo Franco Colombiano.
Partiendo de estas y otras reflexiones entorno al cangrejo ermitaño, una propuesta nos vislumbra repensar la interacción entre la fantasía, la realidad y la ficción.
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